
¡Hola! Mi nombre es PaulaNací en la hermosa ciudad de Buenos Aires, Argentina, pero tengo la enorme suerte de llamar hogar a la mágica ciudad de Queenstown, Nueva Zelanda… donde vivo con mi pareja y nuestros dos hijos.
A diferencia de muchas personas en este oficio, no tuve uno de esos comienzos clásicos en el arte del crochet. No me enseñaron de peqeuña una abuela, madre o tía… ninguno de mis familiares tejía al crochet o a dos agujas en ese momento.
Mis primeros pasos en este hermoso arte comenzaron en 2015, gracias a una coincidencia… alguien que dejó una revista olvidada.
Años atrás, mientras trabajaba en un aeropuerto, encontré una revista de crochet que alguien había dejado en el asiento de un avión. Sin pensarlo demasiado, la tomé antes de que alguien la tirara, con la idea de leerla más tarde por curiosidad. Cuando terminó mi turno, empecé a leerla… y de repente se abrió ante mí un mundo de posibilidades.
No tenía idea de cuántas cosas podían hacerse con crochet. Todo me parecía hermoso y mágico, pero lo que más llamó mi atención… y de lo que me enamoré por completo… fue el mundo del amigurumi. Finalmente podía dar vida a todos esos personajes que tenía en la cabeza.
Today, I can see that the magazine I found on that plane (which I still keep) was exactly what I had been looking for without even knowing it.
Así que, a la persona que se dejo olvidada esa revista en el avión ¡Muchísimas gracias! Cambiaste mi vida para siempre.
